Una sonrisa agradable y hermosa depende de que los dientes y sus estructuras anexas estén en perfecta armonía: posición, tamaño, color, etc. La implantología cada día en el campo de la estética hasta ir consiguiendo implantes y materiales capaces de reproducir la anatomía dentaria de manera exacta a la realidad. Cuando queremos conseguir un resultado estético excelente hemos de tener presentes 3 aspectos fundamentales: Posición del implantes: situación precisa de la raíz o implante en los 3 planos del espacio. Para ello se emplean dispositivos especiales confeccionados antes de la colocación, a medida de cada paciente. Elaboración de la corona de porcelana: Con la toma de unos moldes, registros y fotografías, el laboratorio elabora la/s corona/s a medida de cada paciente, ajustando el tamaño, la forma, la posición, la textura y el color. Se suelen realizar pruebas antes de la colocación definitiva en la boca. En estas pruebas, el paciente determina si el resultado es de su agrado. En caso de no serlo, la corona se modifica hasta conseguir el resultado esperado.
Forma de la encía: Como todos sabemos, la encía juega un papel importante en la estética dental, sobre todo en aquellos pacientes que enseñan mucho la encía al sonreír o al hablar. Una encía bien formada y del color adecuado sugiere una situación saludable en los dientes. De nada sirve colocar un implante en una buena posición y realizar una bonita prótesis, si la encía no tiene la forma adecuada.
Existen muchos modelos de implantes y diferentes fabricantes. Es preciso que los profesionales tengamos amplios conocimientos a este respecto y saber aplicar los criterios adecuados para lograr un buen resultado final. Saber discernir qué tipo de implante se va a colocar y por qué, puede ser la diferencia entre un mal resultado, un resultado aceptable o un trabajo brillante. Por eso, nosotros creemos que no es igual reponer un incisivo central que un molar. Los criterios terapéuticos han de ser diferentes, ya que existen diferencias:
Las muelas son dientes anchos, rodeados de una encía plana. Por el contrario, los incisivos son dientes de diámetro estrecho, rodeados de una encía más festoneada (papilas interdentales más puntiagudas). |